La primera etapa es muy larga: considera dividirla
Con 134 km y 1.150 m de desnivel, la primera etapa es la más exigente. Si es tu primer bikepacking o llevas alforjas, plantéate hacer noche en Tielmes (km 52) y llegar a Uclés al día siguiente.
Consejos y relatos de primera mano
Con 134 km y 1.150 m de desnivel, la primera etapa es la más exigente. Si es tu primer bikepacking o llevas alforjas, plantéate hacer noche en Tielmes (km 52) y llegar a Uclés al día siguiente.
Con 134 km por delante, salir de Leganés antes de las 7:00 permite aprovechar las horas frescas. En verano pedalear entre las 13:00-16:00 en La Alcarria puede ser peligroso.
La hospedería del Monasterio de Uclés tiene plazas limitadas y se llena los fines de semana. Llama con al menos una semana de antelación. Una experiencia muy especial que merece la pena planificar.
El Camino Santiaguista tiene flechas amarillas y mojones con venera desde las afueras de Tarancón hasta el monasterio. En este último tramo puedes relajarte y seguir las señales.
La ruta principal pasa por Aranjuez (Sotos y Palacio Real) en lugar de Chinchón. Más corto y directo hacia Toledo. Los Sotos ofrecen sombra y agua potable. Palacio Real es ideal para almorzar.
Desde Aranjuez hasta Toledo, el GR-113 sigue el río. Camino señalizado, llano y con vistas constantes del agua. Evita pistas polvorientas y carreteras con tráfico.
Si prefieres Chinchón, la ruta es viable pero más larga. Plaza Mayor hermosa, anís famoso y bodegas. Acuerda con antelación si es fin de semana (ferias taurinas).
Este tramo concentra el mayor desnivel de la etapa 1 con pistas en peor estado y sin avituallamiento garantizado. Sal bien cargado de agua y comida desde Fuentidueña.
Después de dos días de esfuerzo, la cena en la Plaza Mayor de Chinchón es el premio merecido. Pide cordero asado, judiones y el famoso anís para terminar.
Los Sotos son el lugar perfecto para un descanso long. Agua potable en fuentes, sombra de árboles centenarios y acceso fácil a servicios del Palacio. Compra comida en el pueblo antes de entrar.
El monasterio abre sus puertas por las mañanas. La iglesia, el claustro y las vistas desde el cerro son impresionantes. El amanecer desde el cerro de Uclés es uno de los mejores del viaje.
Cruzar el Puente de Alcántara al caer la tarde ofrece la mejor vista de Toledo. La ciudad amurallada se recorta contra el cielo, el Alcázar y la Catedral brillan. Merece una parada de fotos.